Servant Leader ¿Mito o realidad?

julio 18, 2019

Por Félix Bragado

El término Servant Leader viene a revolucionar la forma que tenemos de entender el concepto de jefe. La colaboración, la implicación y los logros compartidos son claves para poder enfocar la dirección de un equipo de trabajo. Solo así podremos conseguir que, entre todos, se alcancen retos que en otro caso no sería posible. Olvidarse de imposiciones y confiar en el equipo es fundamental para lograr este objetivo.

Hay una expresión que afirma que las personas no abandonan las compañías, sino que abandonan a sus gerentes.

Esta frase me ha dado mucho que pensar los últimos años, sobre todo una palabra en concreto: gerente (o manager). Tal vez el problema es por la propia palabra y lo que hay detrás de ella: el concepto de gerente, que es un jefe, alguien que dice lo que tengo que hacer, que me hace un seguimiento constante y que valida si lo que he realizado es correcto.

En este sentido, el jefe es una persona con perfil controlador, muy cercano a los capataces de fábrica de los años 1900 y que rara vez se implica en el desarrollo o solución de temas operativos. Los equipos a los que gestiona son grupos de personas que bajo su control y supervisión tienen como objetivo que el equipo llegue a un fin: cumplir con un hito, entregar un resultado o solucionar un problema.

Los jefes tratan a sus equipos como personas que necesitan su guía y que no son capaces de trabajar de forma independiente o de tener iniciativa propia. El jefe dice qué hay que hacer, pide un plazo y después presiona para que se cumplan los compromisos adquiridos.

Las compañías que tienen jefes suelen tener una estructura jerárquica muy estratificada, en la que la comunicación vertical está muy controlada y filtrada y la comunicación horizontal está llena de juegos de poder para intentar subir al escalón superior. Sin entrar a hablar de nuevos modelos organizativos (mucho más complejos de implantar en las organizaciones, sobre todo si son grandes y llevan tiempo funcionando con una "estructura de jefes") las empresas acaban teniendo a sus líderes naturales por actitud, conocimiento o carisma.

Esto nos suscita preguntas interesantes: ¿Qué hace que una persona se convierta en líder? ¿Quién se convierte en líder? o aún mejor ¿cómo puedo convertirme yo en líder? Es cierto que hay personas que se convierten en líderes por estar en el lugar correcto en el momento indicado, pero ser un líder tiene que ver más con la actitud de esas personas que con la simple casualidad.

Un líder, en mi humilde opinión, es aquel que consigue que las personas que trabajan con él den lo mejor de sí mismos porque sienten que es necesario. Las personas que trabajan con los jefes dan lo mínimo imprescindible para evitar una reprimenda o un castigo.

La actitud de un Líder
Un líder tiene que implicarse con el equipo y formar parte de él. No vale la actitud de "haz lo que digo, pero no lo que hago". Los valores del equipo deben ser compartidos por todos y del mismo modo que el líder pide a su equipo transparencia o colaboración, debe comportarse de manera transparente o colaborativa. Mejor dicho, un líder asentado no tiene que "pedir" que el equipo haga o se comporte de una determinada manera, ya que las personas que forman parte del equipo lo hacen directamente, siguiendo el sendero que abre el líder.

Según el libro de Liderazgo Tribal escrito por Dave Logan, John King y Halee Ficher-Wright, una persona comienza a convertirse en líder cuando tiene una epifanía que le muestra que "yo" nunca voy a llegar tan lejos como "nosotros".  Cuando una persona entiende que inspirando con su guía, implicación y ejemplo logra crear un equipo altamente motivado. Cuando ese equipo trabaja de forma coordinada en busca de un objetivo común y diseñado por todos, está en disposición de convertirse en un líder de ese equipo. 

Un punto en que muchos "jefes" que se consideran líderes fallan es en compartir el éxito o los fracasos. Un jefe corre a ponerse la medalla lo antes posible realzando su trabajo individual por encima del trabajo colectivo. Y cuando las cosas van mal, usa al equipo a modo de escudo con el que protegerse de los demás. Frases como "el equipo no ha estado a la altura" o "no tienen la actitud adecuada" demuestran carencias en el comportamiento del jefe que impiden ser un líder. Los éxitos y los fracasos deben ser siempre compartidos por todo el equipo. 

El Servant Líder
Las empresas pueden atraer a líderes o formarlos dando la vuelta a la pirámide corporativa, poniendo al CEO al servicio de la compañía y no al revés. ¿Qué te parece esta propuesta?

Esto nos lleva a la idea del "Servant Leader" o el líder al servicio del equipo. Es decir, el líder se pregunta a sí mismo y al resto del equipo, ¿en qué puedo ayudar? y después se implica en la obtención de logros compartidos, dedicando el tiempo y el esfuerzo necesario para alcanzarlos, no como personas aisladas, sino como un equipo cuyo líder tiene como principal objetivo ayudar (servir) a sus miembros. 

Un Servant Leader busca rodearse de personas que son mejores que él en uno o más ámbitos de su trabajo, para obtener el mejor resultado posible en pos del objetivo que están buscando. Colabora para tener un equipo de alto rendimiento, responsable, autorganizado, y al que propone de forma constante retos alcanzables que suponen un esfuerzo y que ayudan al desarrollo de las personas del equipo.

El Servant Leader motiva al equipo no sólo por medio de buenas palabras, sino creando un entorno en el que sus miembros se sientan seguros y valorados, donde pueden proponer ideas que serán discutidas por todos para ver qué aportan a los objetivos del equipo y donde esas ideas se convierten en realidades. Busca facilitar los entornos seguros, donde las personas que forman parte de los equipos se puedan expresar con libertad. Su objetivo siempre es ayudar a que las personas alcancen su máximo potencial y de ese modo aporten lo mejor de sí mismos.

El Servant Leader entiende la importancia de compartir los éxitos y los fracasos del equipo, demostrando que tanto el éxito como el fracaso son responsabilidad de todos y no de una sola persona. Pone las necesidades de los miembros del equipo por delante de las suyas propias.El foco está en el crecimiento personal y profesional de las personas, lo que hace que se mejore como equipo y se alcancen los éxitos profesionales. 

Ahora te toca a ti. ¿Qué puedes hacer por tu equipo? ¿Estás dispuesto a convertirte en un Servant Leader?

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